domingo, 17 de febrero de 2008

De locos

Dicen que los sábados que no tienes nada previsto son los que más la lías. Cuánta razón tiene el que ideó esa frase. Acudir un sábado por la noche a Pliego es algo impensable, al no ser que lleves en el coche al Kapy y te suelte algo como "Buuu vamos a Pliego" Puede sonar a broma para quien no conozca el entramado complejo del grupo de comando pero el pasado y el "Buu vamos a Bullas" hace que para nosotros no resulte extraño acabar en Pliego un sábado a las una y media de la mañana. Claro, que pasar por el Barranco de Gebas a las una un sábado es para atarnos y llevarnos al Palmar. La broma se convirtió en realidad y allí que acabamos. En Pliego.


Pasó lo único que podía pasar. Que allí no había ambiente ninguno, que vimos una sola cafetería abierta y que, en pos de preservar nuestra salud, decidimos marchar rumbo a Mula. ¡A Mula!. Sin comentarios. Nos presentamos en la ciudad sin conocer nada y después de comprobar que había más vados que personas, dimos con un sitio propio del ambiente fiestero kroquetero. Música electrónica mezclada con gitaneo. Casi nada. Si va el colega se pone loco. Qué queréis que os diga. Todos sabemos que yo veo poco pero es que allí veía menos. No había luces y parecía más un cuarto oscuro de bareto gay que otra cosa. Total, que al final encendieron las luces y resulta que había gente y todo. Nada, había que irse porque estaban cerrando.

Eran ls tres y como ya que estábamos allí había que hacer algo se decidió por tomar la opción más inteligente: ver para donde tiraba la gente e ir detrás. En estas dimos con un sitio todo lleno, todo hasta arriba. Hay quien se fijo en la pared, hay quien se fijó en el suelo. Si hubiera ido el Edu se lo hubiera pasado de puta madre. Yo me fijé en la tele y ví como Jason Kapono vencía en el concurso de triples de la NBA. ¿Qué queréis que os diga? No estuvo mal. Incluso se podría repetir en un tiempo, por cambiar y eso. En resumen, que no estuvo mal la excursión. ¿quién se viene?

martes, 5 de febrero de 2008

La Máquina del Tiempo es lo mejor

Mucho se ha hablado del misticismo de la máquina del tiempo. Una grupeta invariable de cuatro hombres que se forjan en la vespertina de los pubs totaneros. No os engañéis. Ése es el futuro. Pero conviene adentrarse en la historia de la máquina del tiempo. Solteros, divorciados o separados. ¡Qué más da! Los cuatro sujetos también son acompañados algunas veces por Johnny Melenas, el tipo con el tupé más cuidado de toda la región. Está claro que a todos nos gustaría ser como el barbas, el indudable jefe de la máquina del tiempo. El Barbas es el líder, es el número uno, es como yo le digo al Valenciano, un espejo en el que mirarse. Este grupo comenzó a salir antes incluso que nuestro padres y ya se corrían sus buenas juergas con el padre de Napoleón. Para conocer un poco más a la Máquina del Tiempo, os dejo una canción de las que les gustaba escuchar cuando salían por los años 70.