
Pasó lo único que podía pasar. Que allí no había ambiente ninguno, que vimos una sola cafetería abierta y que, en pos de preservar nuestra salud, decidimos marchar rumbo a Mula. ¡A Mula!. Sin comentarios. Nos presentamos en la ciudad sin conocer nada y después de comprobar que había más vados que personas, dimos con un sitio propio del ambiente fiestero kroquetero. Música electrónica mezclada con gitaneo. Casi nada. Si va el colega se pone loco. Qué queréis que os diga. Todos sabemos que yo veo poco pero es que allí veía menos. No había luces y parecía más un cuarto oscuro de bareto gay que otra cosa. Total, que al final encendieron las luces y resulta que había gente y todo. Nada, había que irse porque estaban cerrando.

Eran ls tres y como ya que estábamos allí había que hacer algo se decidió por tomar la opción más inteligente: ver para donde tiraba la gente e ir detrás. En estas dimos con un sitio todo lleno, todo hasta arriba. Hay quien se fijo en la pared, hay quien se fijó en el suelo. Si hubiera ido el Edu se lo hubiera pasado de puta madre. Yo me fijé en la tele y ví como Jason Kapono vencía en el concurso de triples de la NBA. ¿Qué queréis que os diga? No estuvo mal. Incluso se podría repetir en un tiempo, por cambiar y eso. En resumen, que no estuvo mal la excursión. ¿quién se viene?